¿Qué es la Incontinencia Urinaria? Causas y Tratamientos

La incontinencia urinaria puede definirse como la pérdida del control sobre la vejiga. Por más frecuente que sea esta situación, hay varias razones por las cuales las personas no consultan a su doctor al momento de experimentar los primeros síntomas si no que deciden esperar hasta que la situación haya llegado a un punto grave. Si el paciente experimenta un caso leve donde hay fugas esporádicas al toser o estornudar, puede llegar a descartar y etiquetarlo como no lo suficientemente urgente para merecer una atención médica inmediata. Si se trata de un ejemplo más grave, en la que la necesidad de orinar es tan inesperado y urgente que no son capaces de llegar a un baño antes de que puedan evitar el desastre, pueden sentirse demasiado avergonzados para hablar con un médico o con alguien de confianza al respecto.

Hay varios tipos de incontinencia urinaria:

  • Incontinencia de esfuerzo.
  • Incontinencia de urgencia.
  • Incontinencia mezclada.
  • Incontinencia funcional.
  • Incontinencia total.

A pesar de la forma en que aparezca, es crucial ver a un especialista tan pronto como sea posible. Esto no solo para tratar el padecimiento en sí, sino para determinar si existe un trastorno de fondo que pueda estar causando este desorden urinario. Algunas de esas condiciones subyacentes pueden ser prostatitis, agrandamiento de la próstata, cáncer de próstata, cáncer de vejiga, piedras en la vesícula, trastornos neurológicos, o la obstrucción causada por un tumor en las vías urinarias.

Otras posibles causas de la incontinencia urinaria son la ingestión de alcohol, la sobre-hidratación, la cafeína, una vejiga irritada, ciertos medicamentos, una infección del tracto urinario, estreñimiento, el embarazo y parto, el envejecimiento, una histerectomía, y cistitis. Todas estas causas pueden empeorar por una serie de factores de riesgo:

  • Género: las mujeres son más propensas a la incontinencia de esfuerzo.
  • Edad: los músculos de la vejiga y la uretra se debilitan con el pasar de los años.
  • Obesidad: el peso extra pone presión sobre la vejiga.
  • Fumado: la tos relacionada con el fumado puede producir episodios de incontinencia.
  • Otras enfermedades del riñón y la diabetes.

La incontinencia urinaria crónica puede ser causante de problemas de la piel, infecciones urinarias y hasta producir cambios en la persona tanto en lo emocional como en su vida social.

La incontinencia se diagnostica después de una serie de pruebas y procedimientos que incluyen urianálisis, análisis de sangre, medición de residuo postmiccional, ultrasonido pélvico, prueba de esfuerzo, prueba urodinámica, cistografía y cistoscopia.

Una vez que ha sido diagnosticada, el tratamiento de la incontinencia urinaria puede implicar varias técnicas de carácter conductual y médico:

  • Entrenamiento de la vejiga.
  • Viajes programados al sanitario.
  • Mejor manejo de la dieta.
  • Fisioterapia: ejercicios de los músculos del suelo pélvico (Kegel) y estimulación eléctrica.
  • Medicamentos: anticolinérgicos, estrógeno tópico, imipramina, duloxetina.
  • Dispositivos médicos: inserción uretral, pesario.
  • Terapias de intervención: inyecciones para el aumento del volumen, estimuladores de nervios.
  • Cirugía: procedimientos intrauretrales, suspensión del cuello de la vejiga, esfínter urinario artificial.
  • Productos para el manejo de la incontinencia: protectores anatómicos,  ropa interior desechable, protectores de cama y catéteres.

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